La culpa es de las brujas. Ahí va la historia: cuando las
brujas conocieron Internet imaginaron que había llegado la hora de tirar
escobas, de disfraces nada, de conjuros y ungüentos menos. ¿Para qué? Se
preguntaron una noche de brujas en un Aquelarre gigante que armaron llegados
los años 90 del siglo pasado.
Hay necesidad de vestirse de bruja, gritó una, y
disfrazarse a cada rato, cambiarse, vivir en el anonimato, esconderse, vivir
siempre tapadas, andar siempre buscando gatos negros, búhos machos, alas de
murciélagos y disfrazadas con la careta más cruel de todas. Bueno, esas fueron
algunas preguntas que se hicieron aquellas brujas, aquella noche.
Alguien tiene la solución, gritó justamente la más vieja,
eso quiere decir realmente vieja:
- Internet.
Todas aplaudieron
la idea a más no poder, pero luego vino la pregunta colectiva:
-¿Qué podemos
hacer diferente en Internet?
- - Lo
que hemos hecho siempre pero más astutamente, dijo la anciana. Enloquecer a los
hombres, dejarlos decapitados pensando y pensando.
Y empezó el Aquelarre, inventaron un sitio que nadie ve
jamás, porque si de algo saben las brujas es de vivir escondidas. Pero claro,
aprendieron rápidamente las técnicas por ejemplo de fotoshop, salen divinas, no
necesitan disfraces horribles, nada de máscaras. Aprendieron a mostrarse en
vídeos, cámaras, fotos montadas con todo tipo de trucos. Porque si hay que
reconocerles otra cosa a las brujas, es que siempre están ávidas de aprender y
cuando se lo proponen, lo hacen rápido. Por eso la historia no es tan larga.
Digamos que para la llegada del siglo XXI ya estaba toda
la Internet tomada por ellas y nadie se ha enterado aún. Qué yo sé que te han
dicho que son hacker y sí, a veces pero yo no hablo acá de la guerra de los
virus, es otra cosa. Es mucho más sutil que eso.
Han aprendido a mezclar correos electrónicos, así se han enterado
muchas personas de cosas que no deberían, también es cierto; o se han conocido
y se ha despertado por azar una amistad, un amor, un hechizo. Han aprendido en
determinados momentos, cuando media humanidad duerme, a mezclar los sobrenombres de los usuarios, a
enredar las redes sociales y chismes que no debieron ser vistos, se ven. Otras
veces amores que no debieron ser, fueron, amigos que nunca más se vieron, se
encontraron.
Madres que han perdido un hijo, hijos que perdieron una
madre, hasta eso, fíjate que cosa esto de las brujas. Porque no hacen solo
fechorías, hacen todo tipo de cosas que uno ni se imaginó. Ahora que no sé si
me has comprendido, te lo explico mejor.
Son miles de hilitos que no se ven, que andan volando al
satélite y bajando al planeta nuestro y de ahí vuelan otra vez, así más o menos
es la Internet en tu imaginación. En la mía es así. Pero lo que nadie puede ver
es que una bruja de verdad puede ser millonésimas veces más pequeña y volar sin
ser vista, incluso en ese complejo sistema de cableados que ni existen. Ni en
las zonas inalámbricas, no señor, no se las ve. Por algo son brujas desde hace
como tres mil años.
Hay cosas que nadie se explica y suceden solo en
Internet. Son las brujas, esos no son virus, ni hacker, ellos tampoco se
explican las infinitas historias de las computadoras. Dicen que sí pero no
saben, por eso les quería contar la historia.
No creas que todo se sabe científicamente, la mente de
una bruja es potente, puede curarte el corazón o matarte de emoción. Puede con
el mundo y por supuesto, puede con Internet. Por eso antes, las quemaban. Por
eso muchos las odian, las quieren tener siempre calladas, o castigadas. Muchas
veces lo han logrado pero ahora, el maleficio de ese tiempo ha terminado y las
brujas se van metiendo de una en una en Internet.
Ahora son brujas intergalácticas y nada ni nadie, podrá
detenerlas. Su Era ha comenzado recién. Nadie puede saber hasta cuándo o cuánto
se extenderá su poder, porque como buenas brujas siempre andarán buscando la forma
de transformarse y llegarán quién sabe dónde.
Alguna de ellas fueron princesas de verdad, otras se han
transformado en princesas brujas de tanto que estudiaron, otras van llegando y
se van aclimatando, aún no saben su rol pero van probando, otras siempre van
arrimando la mano para buscar a otra, otras en cambio, andan siempre de mal
humor, otras se divierten como niñas asustando o jugueteando. Hay de todo, el
mundo es un brujeral que ahora, ha llegado a Internet y no sé dónde terminará.
La historia ya ves, es una pequeña, algo sin sentido,
como el mundo de las brujas de antes y las de ahora, que son las mismas pero
ahora,¡ ahora son hasta inalámbricas!;
juegan entre micrones y saben más que antes, porque Internet todo lo
sabe y ellas, ellas más que la misma Internet. O tal vez, porque Internet mismo
es una bruja madre de todas las demás.
No sé, me cansa bastante pensarlo, les dejo el acertijo.
Después de todo, ya se sabe: de brujas y
de locas, todas, todas, tenemos un poco