viernes, 31 de agosto de 2018

Trenes



Largo, sinuoso, eterno,
marchaba más de mil quilómetros 
el tren que nos llevaba a los brazos
poderosos de mi padre.
En la ventanilla se descolgaba un
paisaje de picos, cumbres nevadas,
majestuosidades naturales que
podían justificar cualquier demora.
Yo me aburría y no podía más que
fastidiar a mi madre.
Ella contaba historias, inventaba juegos,
me permitía ir y venir molestando con
mi cháchara infantil a otros pasajeros.
Cuando ya mi impaciencia la colmaba
me llevaba al salón comedor
dónde esperar manjares me entretenía 
un par de horas.
Así recorríamos el largo mapa,
llegaría exhausta de tren y de hija,
pero en la estación, brillaban los ojos de mi padre, su abrazo reparador y protector.
Mi madre recuperaba el humor.
Cuando se quedaban a solas los veía
besarse como novios y
no sabía, no entendía, que trenes y
vida, camino de amor, eran su mejor

herencia.

jueves, 30 de agosto de 2018

Lluvia

Lluvia

El mutismo de la lluvia sobre el campo. Ni los techos de chapa logran con ese torrente encima, romper ese silencio de hierro. 
Cae más y más agua. Se humedece todo, se nos inunda hasta el alma. La mano sabia de mi madre propone el único recreo que permite este aguacero en el campo, amasa con cariño pasteles dulces. 
Hundo mis dientes en la masa tibia y veo llover sin tregua, veo el limite de la chacra empozado de agua, nos va aumentando la tristeza ante la crueldad de una noche con tormenta infinita.
Y nuevamente mi madre propone la tregua, me cuenta historias. Entonces la lluvia repica feliz y me duermo en su gorgoteo habitado de cuentos con finales felices.

La lluvia, dice el sabio, es algo que sucede en el pasado...

Lazadas



Sentada pierna sobre pierna
viendo sin ver
la esperanza diluida en un espejo
las manos entrelazadas,
de esa pose, a la paciencia infinita.
Y de pronto las agujas,
el ganchillo,
artesanía pura.
Emergen rosas y mariposas
surgen barcos y caminos
árboles y perfiles,
paisajes fantásticos que sólo ella conoce.
Cuenta, a veces en voz alta para no ser interrumpida, puntos y lazadas.
Ya no existe la nostalgia, no hay desesperanza, olvida el olvido.
Mi madre con una sola aguja
tejía lo imposible y alejaba,

de vez en cuando, el destino.

domingo, 26 de agosto de 2018

Domingo contigo

Domingo contigo

Por el sol y las veredas
la caminata a cuestas
hay derroche de pinceles
que son tan cotidianos pero
es domingo...
Y el almuerzo se demora
ando buscando tu risa
ando mirando si hoy te alegra aún
la vida.
Voy buscando el recuerdo de tantos otros 
domingos lentos donde la charla
nos deja plenas y volvemos a encontrarnos.
Es domingo y hay buen sol.
Tu compañía es como siempre la mejor alegría 
Quisiera parar todo y tenerte
siempre en domingo, almuerzo tardío,
sobremesa con vino y recuerdos.
Mañana a recomenzar y esperar otra vez
que nos junte la semana, 
que el domingo sigamos esperando 
más vida, arrugando el miedo,
apostando a la esperanza.

domingo, 12 de agosto de 2018

La piedra en las manos



Otra vez caminando a la orilla del rio y otra vez buscando y
encontrando piedras para llevar en las manos.
Mi hermana lo hacía y me enseñó 
que la abuela le enseñó 
que cuando caminas y llevas una piedra
en cada mano
tus manos no se hinchan. 
Y hoy pensaba, afanada en encontrar las piedras justas que en realidad,  ellas me encuentran a mi. 
Caminé un rato apretando las manos 
sobre las superficies pétreas 
pensaba que también llevaba a mi hermana 
y con ella a mi abuela 
Que así, en esa sencilla repetición 
las llevaba a mi paseo y
las piedras, que me eligen a mí,
que habrán estado ahí mil o un millón 
de soles, me eligen por eso. 
Porque saco mis muertas a pasear

con ellas apretadas en mis manos.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Se fugó la magia



Trazaste el mapa e
hiciste tu tarea de obrera
Diseñabas todo
no dejabas nada al azar
Ni un hilo ni una punta.
Tener todo calculado,
lineas, puntos y números, 
escrutando el todo y la nada
Se te escapaba lo imposible 
lo incontrolable
La insufrible levedad de la insensatez 
La locura innombrable 
La irracionalidad sin nombre
La estructura dislocada de un Ser casi insólito 
Y cayó todo y te golpeó 
Y te miramos para comprender
Y te vimos dibujar de nuevo 
Te poblaste de aromas, colores, sabores
Te hiciste de arena, de agua y de soles
Te reinventaste ...
Nuevecita renaciste aprendiendo
Levantaste la frente y sorbiste tus infinitas lágrimas 
Aprendías  y volvías a florecer
Nosotros te mirábamos y a veces
nos dabas esperanza otras, fuerza
Y otras veces envidiamos tu obsesión 
de reincidir en la paciencia de volver cada día 
a dibujar y proyectar 
Era imposible seguirte sin entenderte
Era difícil entenderte sin aprenderte
...era la vida misma que te jugaba zancadillas

Vos, casi tranquila, te esquivabas.

A mi hija

Trozo de alegría 

Mi maga, mi alegría cotidiana 
Me costó tanto tu forma de crecer...
Pero tu sonrisa fue mi dicha
Tu pasión mi fuerza
Tu enojo mi verdad
Tu organización mi orgullo
Me resigné a perder y
verte segura era mi meta
Tus anhelos eran sagrados
Mantener tu felicidad mi único fin
Después esto de la curva
La vida y sus infinitas formas
Esto de tu llanto inconsolable
Esto de verte férrea pero apretando dientes
Después y siempre después entender
Suspirar sin llorar 
Esta impotencia de mierda
Este saber que no puedo
Este después qué y la espada de Damocles
pendiente en tu destino que también
es mío 
Y no saber ni por dónde
Ni cómo 
Ni cuando
... este dolor se acabaría y volverías a
ser mi chispa
Mi luz
Mi eterna niña de la alegría 
Te escucho aunque no pueda verte
Te imagino
No alcanza mi amor para consuelo
Y sólo queda la resignación de poder 
estar a tu lado

Hija, hija de mi alma