domingo, 9 de septiembre de 2018

Confesión



De soberbia, ninguno
de transgresión, casi todos.
De rebeldía casi la vida,
orejana y anárquica con los preceptos. 
De lujuria, demasiado poco,
del alcohol, casi nada,
de la mentira sólo algunas,
de la gula sólo a veces,
De la traición, no la conozco.
Pero soy una gran pecadora,
me gusta escribir locuras
me interesó siempre mirar 
el mundo al revés 
dar vuelta todo, tirar abajo lo predicho
reinventar y gritar que no,
he cometido sobre todo el pecado
de pensar por cuenta propia
lo que se me antoja y 
decir sin pensar, lo que siento.
Y el peor de todos es este pecado de
ser ingenua y creer que aún se puede,
tirar el mundo patas arriba,
que dejen de sufrir siempre los mismos,
que las mujeres podamos todo,
que los más débiles sean los más fuertes...
Y qué los poderosos sean 
terriblemente bondadosos...
Ingenuidad o utopía, sí,
es lo mismo y es

pecado.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Descenso



Por el pasamanos ligero
por la colina inventada
por la escalera mecánica 
por la otra, la de caracol y 
la de mármol pulido.
Por el senderito que baja al río 
y por la duna que termina en el mar
Desciendo en una rueda 
de sentimientos o sufrimientos,
son los mismo,
Bajo hecha una rueda confusa y
confundida,
es lo mismo,
Me tiro de cabeza o paso a paso,
es lo mismo.
No tengo freno ni meta, 
sólo descenso acelerado.
Sólo viento que me empuja
y las mis alas no surgirán. 
Sólo empujones y 
la maldita fuerza se va por el maldito
tendón de aquel Aquiles.
Y cuando creo que ya no se puede 
bajar más, aparece más lejos el fondo.
No existe fondo, no lograré 
tocarlo y por eso, malditas alas,
resurgiré.